Galletas caseras de mantequilla: receta fácil y deliciosa
Las galletas caseras de mantequilla son un clásico de la repostería casera. Su textura crujiente por fuera y suave por dentro, junto con un sabor delicado y mantecoso, las convierte en un postre ideal para meriendas, desayunos o para acompañar un café o té. Esta receta paso a paso te enseñará a preparar galletas perfectas que se derriten en la boca.
Ingredientes necesarios
- 200 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 300 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal
- Opcional: chips de chocolate, nueces picadas o ralladura de limón
- Horno y bandeja para hornear con papel vegetal
Preparación paso a paso
1. Precalentar el horno
Precalienta el horno a 180°C y prepara una bandeja con papel vegetal para hornear. Esto evita que las galletas se peguen y garantiza una cocción uniforme.
2. Batir mantequilla y azúcar
En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Batir bien la mantequilla y el azúcar permite que las galletas queden suaves y mantecosas.
3. Añadir huevo y esencia
Incorpora el huevo y la esencia de vainilla. Mezcla suavemente hasta integrar completamente. Esto aporta sabor y ayuda a que la masa se una correctamente.
4. Agregar la harina
Tamiza la harina con la sal y añádela poco a poco a la mezcla de mantequilla y huevo, mezclando con movimientos envolventes. Si deseas, añade chips de chocolate, nueces o ralladura de limón. Evita sobre mezclar para no endurecer la masa.
5. Formar las galletas
Con las manos o una cuchara, forma pequeñas bolas de masa y colócalas en la bandeja, dejando espacio entre ellas para que se expandan. La separación asegura que las galletas no se peguen durante la cocción.
6. Hornear
Hornea durante 10–12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro todavía ligeramente suave. El tiempo puede variar según el tamaño de las galletas y tu horno.
7. Enfriar y servir
Deja enfriar las galletas unos minutos en la bandeja antes de transferirlas a una rejilla. Esto permite que terminen de endurecerse sin romperse. Disfruta de galletas recién horneadas con un café, té o leche.
Consejos para unas galletas perfectas
- Usa mantequilla a temperatura ambiente para que la masa se mezcle fácilmente.
- Tamiza la harina para evitar grumos y obtener una textura suave.
- No sobre mezcles la masa para mantener la suavidad y crujiente de las galletas.
- Controla la cocción; las galletas continúan horneándose ligeramente al enfriar.
- Personaliza con chips de chocolate, frutos secos o aromas como ralladura de limón o naranja.
Variaciones y trucos
Galletas con chocolate
Añade chips de chocolate a la masa para un sabor más dulce y goloso.
Galletas con frutos secos
Incorpora nueces, almendras o avellanas picadas para un extra crujiente y nutritivo.
Galletas aromáticas
Agrega ralladura de limón, naranja o esencia de vainilla extra para un toque aromático especial.
Por qué funciona esta receta
Las galletas caseras de mantequilla funcionan gracias al equilibrio entre mantequilla, azúcar y harina. Batir la mantequilla con azúcar incorpora aire, mientras que la cocción controlada permite que las galletas se expandan y se doren uniformemente, logrando una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
Ideas para acompañar
Sirve con leche, café, té o chocolate caliente. Perfectas para meriendas, desayunos o postres familiares. También se pueden empaquetar como regalo casero para amigos o familiares.
Conclusión
Con esta receta de galletas caseras de mantequilla obtendrás un postre delicioso, fácil de preparar y adaptable a tus sabores favoritos. Crujientes, mantecosas y aromáticas, son ideales para cualquier ocasión y siempre encantan a grandes y pequeños.